ADICAE reclama que las Juntas de Accionistas de Bankia y Caixabank anticipen las garantías y beneficios efectivos de la fusión para los consumidores

La Asociación, que participará en ambas Juntas Generales tras organizar a pequeños ahorradores accionistas y clientes de las dos entidades, recordará a los Presidentes y Consejeros de Bankia y Caixabank las claves a incorporar en la fusión para la misma sea verdaderamente favorable a los consumidores y permita a la nueva entidad recuperar la confianza perdida.

Un sondeo realizado por ADICAE entre el 27 y el 30 de noviembre pone de manifiesto que la alteración de las condiciones de los productos contratados, el empeoramiento de los servicios, y la limitación o desaparición de la obra social son las principales preocupaciones de los consumidores clientes de Bankia y Caixabank.

ADICAE, que desde un principio señaló que la fusión entre CaixaBank y Bankia sería una buena oportunidad para los consumidores, considera sumamente negativo que el proyecto común presentado por ambas entidades haya dejado hasta ahora totalmente de lado los intereses y necesidades de los consumidores, defraudando así sus expectativas y sobre todo sus derechos, y obstaculizando la necesaria recuperación de la confianza perdida.

Por ello ADICAE aspira a que las Juntas convocadas para este martes 1 de diciembre (Bankia) y jueves 3 de diciembre (Caixabank), en las cuales la Asociación participará junto con pequeños accionistas agrupados que se están organizando en torno a ella, sean el escenario de información y compromisos por parte de la dirección de ambas entidades en relación a las cuatro claves que ADICAE reclama que sean la “hoja de ruta” de la fusión en lo que a los clientes, consumidores y usuarios y pequeños ahorradores accionistas respecta:

1) Que la nueva entidad nazca saneada de los graves problemas que arrastran tanto Bankia como Caixabank en materias de enorme alcance sobre la clientela (cláusula suelo, IRPH, gastos hipotecarios, tarjetas revolving, e incluso en algún caso de las preferentes), comprometiéndose a arbitrar soluciones extrajudiciales que satisfagan y reconcilien a los clientes con la nueva entidad, restaurando la confianza de la clientela en general, hoy profundamente deteriorada.

2) El respeto absoluto a los derechos y condiciones contractuales de toda la clientela, ofreciendo garantías de que todos los servicios financieros contratados por los usuarios de cada una de las dos entidades no se vean modificados de manera unilateral tras la fusión y con perjuicio para ellos y comprometiéndose además a que la nueva entidad ofrezca nuevas ventajas y beneficios a la gran masa de consumidores y usuarios clientes (aspecto este requerido además por la Ley de Defensa de la Competencia en una fusión como la planteada)

3) Que los pequeños ahorradores-accionistas (570.000 en el caso de Caixabank y 173.000 en el caso de Bankia) vean respetados sus legítimos derechos en la ecuación de canje sin supeditarse al de los grandes accionistas actuales y tengan garantizado a la vez el funcionamiento transparente y participativo, aunque no sean el principal capital dinerario, pero sí un gran capital social de las sociedades cotizadas.

4) Respetar a las fundaciones sociales de todas las cajas integradas, implementando algún sistema de financiación que permita la supervivencia de estas importantes instituciones de la obra social de las cajas de ahorros e incorporando la perspectiva social y la participación de los consumidores y la sociedad civil en dichas fundaciones.

Sin estas cuatro claves la entidad resultante de la fusión corre el riesgo de nacer lastrada, algo que ratifican los datos recabados por ADICAE en un sondeo realizado los últimos días entre consumidores clientes de ambas entidades.

Casi la mitad (un 40,16%) teme que empeoren las condiciones de sus productos. Asimismo, otra gran parte de consumidores (34,12%) asegura que una de sus máximas preocupaciones es que empeore el servicio y que el nuevo servicio que preste la entidad tras la fusión no sea de la calidad que esperan, mientras que 1 de cada 5 (un 20,47%) expresa su inquietud por el riesgo de que se limite o desaparezca la obra social.

Por ello ADICAE y los pequeños accionistas agrupados en la Asociación reiterarán en las Juntas de Accionistas la ineludible necesidad de que el proyecto de fusión y los acuerdos relativos a esta operación recojan como uno de sus ejes los intereses y derechos de los consumidores, determinantes para el nacimiento del mayor banco en España.

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