ADICAE considera «sorprendente y no entendible» que Caixabank fulmine una de cada cuatro oficinas de su red

La fusión de CaixaBank y Bankia implicará el cierre de más de 1.500 oficinas y el despido de más de 8.000 trabajadores, un recorte en toda regla que empeorará el servicio y la atención al consumidor de la entidad resultante.

«Entendimos la fusión como una oportunidad para crear un banco sólido y moderno en el contexto financiero europeo actual», refiere el presidente de ADICAE, Manuel Pardos. «Pero no encontramos ni esa modernización ni esa solidez. Al final, la fusión sólo es una operación de cierre de oficinas y monopolio encubierto».

ADICAE insiste en la necesidad absoluta de que la banca establezca un diálogo con los consumidores para eliminar la desconfianza que genera de manera creciente. «Desde luego, estamos tan sorprendidos como los trabajadores y los clientes ante estos planes de CaixaBank».

Medio año después de que el Gobierno de España autorizase la fusión entre CaixaBank y Bankia, ya se conocen los planes concretos de ‘reestructuración’ de la entidad, que al final lo único que incluyen son cierres masivos de oficinas y un ERE que se llevará por delante a un 20% de la plantilla de la entidad. «No es, desde luego, el modelo de fusión que esperábamos», señala el presidente de ADICAE, Manuel Pardos, que considera «sorprendente, y no entendible» el plan conocido este miércoles.

Al respecto, 1.534 oficinas menos para eliminar una de cada cuatro sucursales, con efectos en la atención a los consumidores evidentemente negativos. «Apoyamos procesos de fusión bancaria que sirvan para crear entidades modernas, solventes y que pongan a los consumidores en el centro de la atención. Lo que conocemos hoy, desde luego, va en dirección contraria», dice Manuel Pardos. «Esto es una operación de cierre y derribo encubierto, todo lo contrario de lo que necesita la banca».

Durante la última Junta de Accionistas de la entidad la Asociación ya recordó a los responsables de Caixabank que “desgraciadamente” el Plan de Fusión no incorpora nada en relación con los derechos de los pequeños accionistas, clientes y consumidores. El anuncio de hoy no hace sino refrendar ese hecho. “Seguimos sin ver compromisos claros y completos que hagan avance en esta materia”, por lo que Manuel Pardos manifiesta «todo el apoyo a los trabajadores y a los clientes de CaixaBank ante lo que creemos que es una evidente mala noticia».

El reconocimiento de los derechos de los consumidores y la restauración de la confianza en el sector financiero han de ser los ejes sobre los que pivoten los procesos de reestructuración que la banca española sigue llevando a cabo. «La banca tiene mucho que explicar, resolver y solucionar mediante el diálogo con las organizaciones representativas como ADICAE”, reivindica Manuel Pardos, «pero, lejos de ello, lo que vemos son comportamientos abusivos y absolutamente alejados de los intereses de los consumidores. Seguimos esperando».

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